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“Dios es bueno y ama la belleza”.

Con este blog trato de acercarme a la literatura hispano-árabe por la obra de sus autores de los que soy un gran lector; comenzando con la figura de la  figura de IBEN ARABI (IBN ARABI); nacido en Murcia en 1165, muerto en Damasco en 1240. Está considerado como uno de los mayores maestros espirituales de la historia. Autor de obras como Fusûs al-hikam (Los engarces de las sabidurías), Al-Futûhât al-makkiyya (Las iluminaciones de La Meca) o Taryumân al-ashwâq (El intérprete de los deseos), entre muchas otras.

El pensamiento filosófico de Ibn Arabi es una suma de corrientes neoplatónicas (tema discutido por diferentes autores) y las tradiciones místicas andalusíes como el cordobés Ibn Massara.

En la obra “El Islam Cristianizado”, el escritor Miguel Asín Palacios, trata de las conexiones entre el misticismo islámico o sufismo y el cristianismo, para llegar a la sorprendente conclusión de que existe una relación muy íntima y profunda entre ambos. Iben Arabi, se convierte en el puente entre occidente (escuelas neoplatónicas) fuentes de las que bebe, y oriente (el sufismo o misticismo musulmán).

Según el autor Asín Palacios, los místicos musulmanes cristianizaron en cierta manera el Islam y la influencia de los místicos sufíes en los grandes místicos españoles, como San Juan de la Cruz y Santa Teresa, queda patente en algunas de sus obras.

Estamos ante el gran maestro que sirve de nexo de unión entre el mundo musulmán y cristiano, entre oriente y occidente, entre la razón humana y lo divino.

Se asiste al fenómeno de ida y vuelta entre las dos culturas monoteístas que dialogan, se retroalimentan de conocimientos y dogmas.

Su pensamiento se centra en la aceptación de todas las creencias y religiones como distintas formas de llegar a un único Dios, lo que constituye un ejemplo de tolerancia donde todos los puntos de vista tienen cabida.

Si todo el mundo aceptara que todas la religiones y creencias son igualmente válidas para llegar a Dios, si se respetara a los que no creen de su existencia; si la TOLERANCIA fuera dogma de convivencia; cuantos conflictos bélicos se habrían evitado en nombre de Dios…